Cómo si todo fuera parte de un guion previamente escrito, han salido una treintena de células dormidas del régimen cubano en este país y formadas por grupos de presión dominicanos de origen filo comunistas o abiertamente castristas, exigiendo explicaciones al gobierno del por qué se libró una orden de expulsión contra nueve de los miembros de la delegación cubana y ha modo de pretender ocultar el por qué el gobierno dominicano se vio obligado a tomar tal decisión.
Todo se inició desde el momento que la delegación deportiva cubana a los pasados juegos SD2026, experimentó la fisura de cinco de sus miembros que desertaron de la misma y provocando que de inmediato el aparato de espionaje cubano en este país y cuya estación se encuentra en la sede de la embajada cubana, se lanzara contra los desertores y para buscar las maneras de como secuestrarlos y llevarlos de retorno a su país.
Por lo que supimos, de inmediato el contraespionaje dominicano y desde la DNI tomó cartas en el asunto y para evitar semejante atropello, que de ocurrir, empañaría el nombre de esta nación como carente de instituciones firmes que preservaran las vidas de extranjeros en conflicto con sus propios países.
En este sentido, hay que aplaudir la determinación del presidente Luis Abinader, quien contra todo riesgo de recibir un alud de descalificaciones por parte de los escondidos comunistas locales metidos dentro de los medios de comunicación tradicionales y en las redes sociales y con sus excepciones, arremetieron ferozmente contra el mandatario y presentándole como “lacayo de Washington”.
Para más y en este aspecto, lo que a Abinader se le ha dicho y hablando en dominicano, no tiene ni padre ni madre, amenazas incluso y lo que aumentó a nivel, tan pronto el embajador cubano, Ángel Arzuaga Reyes, emitió el pasado jueves una declaración y en la que sibilinamente dejó caer la posibilidad de que el régimen cubano pudiera tomar represalias contra nuestro país y al decir, que Cuba mantendrá la cercanía y los vínculos históricos con el pueblo dominicano. «…siempre estaremos juntos, y nunca le haremos daño a este pueblo, estaremos juntos a él, como siempre, como lo enseñó Martí, como lo enseñó Fidel”.
¿A qué viene esta amenaza?, al recordatorio que el régimen castrista y desde La Habana le dijera a su embajador que de alguna manera rememorara las excursiones aéreas de aviones militares cubanos MIg-15, que para los años setenta y por órdenes expresas de Fidel Castro volaran sobre el territorio nacional en abierta amenaza de combate.
Quién escribe recuerda perfectamente el acontecimiento, pues fue de los que desde el Palacio Nacional vio el pase rasante de los aviones cubanos y los que después de pasar sobre la capital dominicana cruzaron el país y alejándose por Puerto Plata de vuelta hacia Cuba.
Recordamos el hecho y por la fría reacción de Balaguer, quién de inmediato ordenó que para nada la Fuerza Aérea diera respuesta, al tiempo de advertir a los miembros de su gabinete, que absolutamente nadie se refiriera al caso y mucho menos que se dieran declaraciones al respecto.
Balaguer ordenó silencio total y para desconcierto de Fidel que aguardaba el desarrollo de los acontecimientos desde su centro de espionaje en San Antonio de los Baños. Sencillamente, Balaguer desconcertó al dictador cubano que no esperaba semejante respuesta dominicana.
Gracias a esa actitud de Balaguer, el presidente de la República impidió una confrontación militar entre los dos países y que de haber ocurrido, hubiese sido por una reacción emocional de Castro frente a una decisión diplomática dominicana en la ONU.
Quienes quieran comprobarlo, les invitamos que se dirijan a los archivos de los matutinos de entonces, que recogieron el incidente y también los vespertinos.
Es decir, el embajador cubano, al decir que nunca le haremos daño a este pueblo, estaremos juntos a él, como siempre” quiso recordar al gobierno de Abinader, de lo que su gobierno sería capaz de repetir y si volviera a darse una situación igual de lucha tras bastidores entre los sistemas de inteligencia y contraespionaje cubanos y dominicanos.
Creemos que si el presidente Abinader analiza en detalle las atrevidas palabras del embajador cubano, no solo que debería ordenarle a su canciller que llame a su despacho al diplomático para pedirle explicaciones, sino que si este se comportara irrespetuosamente, de inmediato declarar la ruptura diplomática entre los dos gobiernos y la expulsión sumaria de Arzuaga Reyes.
A todo esto, duele y como dominicanos, que otros conciudadanos y por seguir la ideología comunista del régimen dictatorial cubano, salgan en grupo y a tambor batiente y lo más desagradable, con apoyo caluroso de medios de comunicación escritos y electrónicos, a exigirle explicaciones al gobierno, cuando en este tipo de casos de Estado, NUNCA gobierno que se respete pudiera hacerlo.
De paso, ahora viene una nueva situación, que esta explosión solidaria de dominicanos izquierdistas, socialistas, filos comunistas o comunistas terroristas, sobre todo la parte guerrillera pone bombas que vive dentro de la UASD, si pretendieran iniciar una accionar terrorista fase dos para alterar la paz social y el orden público, crearía una situación nueva inédita y mucho más cuando el gobierno de Abinader es parte activa del Escudo de las Americas, alianza geoestratégica de seguridad auspiciada por el presidente Donald Trump, cuyos sistemas de espionaje y sobre todo la estación local de la CIA, no solo que ya estarían revisando y actualizando el lista de comunistas criollos, sino que no se podría dudar que EEUU vendría en auxilio del gobierno dominicano.
Frente a esta situación probable, es bueno advertirles a los medios de comunicación, periodistas y comunicadores que se dejen de actuar como tontos útiles y si como dominicanos y mucho más, frente a la abusiva como abierta amenaza y porque fue una amenaza lo dicho, por el todavía embajador cubano ante nuestro país.
Y señalándoles de buena fe por el cuido de su “buena salud”, al advertirles a las células durmientes del espionaje cubano en este país y formadas por dominicanos, ahora que EEUU va a entrar a Cuba y para salir de la dictadura que ha sojuzgado ese país por más de sesenta años, que no se pongan de bobos de la yuca a gritar histéricamente porque Trump vaya en auxilio del esclavizado pueblo cubano y menos, si el gobierno de Abinader refrendara el accionar de fuerza que se hará contra lo que queda del régimen de los Castro.
Mientras en @porojocerradura, solo protestamos por la atrevida declaración del embajador cubano y con amenaza implícita por la expulsión de sus “diplomáticos”. En realidad, espías detrás de deportistas desertores. Con Dios. (DAG) 15.08.2026





