Las autoridades dan sutiles indicaciones de que, a pesar del malestar social creado por el expediente SENASA, se sienten en ánimo de presentar otra reforma impositiva que aumente la carga impositiva de los ciudadanos.
Antes de perdernos en el ya habitual laberinto de comparaciones con otros países y de señalar los defectos de tal o cual impuesto o incentivo, merece la pena señalar que distintos agentes tienen distintas visiones de la situación. Los nombres elegidos para estas “visiones” no quieren ofender y tienen como único objetivo provocar reflexión.
Visión 1: El Macroeconomista Hiper Tecnócrata
Déficits fiscales continuos del orden del 4% del PIB han aumentado la deuda pública. Los intereses a pagar por la deuda equivalen a ¼ del presupuesto. Esto lleva, si no hay cambios relevantes, a una crisis económica. Hay que cerrar el déficit fiscal. Es más fácil subir los impuestos que bajar los gastos; y es más fácil subir impuestos “cazando dentro del zoológico” que en la selva. Además, cobrar ITBIS a todos los productos hace más fácil el proceso de recaudación de impuestos.
Solución: subamos impuestos a los que ya pagan, dejando para otro momento a los que no pagan, particularmente si son grupos poderosos, afectos a los partidos políticos o de interés para los políticos. Así se facilita el proceso. Al fin y al cabo, ni los empleados ni los pobres tienen quien “cabildee” por ellos.
Visión 2: El Clase Media Harto
Si el gobierno mantiene un subsidio de US$ 1,500 millones a los que no pagan la luz, ¿por qué no cobra la luz?; Si el gobierno es incapaz de educar los niños, ¿por qué no declara las escuelas como almacenes de niños y se da el mismo mal servicio educativo, pero a la mitad del costo? Si el gobierno tiene 749,000 empleados que cuestan RD$358,000 millones al año y no pueden con el caos del tráfico o el crimen, ni dar salud de calidad y la educación pública es fatal ¿por qué no bota a la mitad de estos empleados y nos ahorramos los salarios, el alquiler y el aire acondicionado de las oficinas públicas? ¿solo porque son compañeros del partido tal o cual?
Solución: si se producen ahorros ya no hay que subir los impuestos. Total, como quiera la gente pobre no recibe nada de calidad.
Visión 3: El Político de “Izquierdas” y el Economista de “Derechas”
¿Si la evasión del ISR según la DGII es de aproximadamente 60 %, equivalente a unos RD$250,000 millones anuales, por qué el gobierno no le cobra a los que no pagan impuestos? ¿Si la evasión del ITBIS ronda el 43 %, lo que supone otros RD$300,000 millones al año, por qué se insiste en subir tasas y eliminar exenciones a productos básicos en lugar de cerrar este boquete? ¿Por qué no se ponen en funcionamiento mecanismos que ya contiene la ley como los “agentes de percepción” para ir cerrando la evasión? ¿Por qué el gobierno tiene que mandar cheques a más de 5 millones de personas? (¿empleados públicos, pensionados “ejecutivos”, beneficiarios de programas sociales (unos pobres de verdad otros por razones clientelistas. No es razonable mandarle cheques al 45 % de la población, cuando la pobreza monetaria afecta apenas al 19%. ¡Y esto sin contar con el subsidio eléctrico! Ese gasto es claramente dinero para comprar votos.
¿Necesitan los empresarios tantos incentivos para invertir y ganar dinero? ¿Por qué no se mide el impacto real de cada sector? ¿No se podría eliminar parte de esos incentivos?; ¿Por qué de los impuestos que pagan las personas, los asalariados formales pagan el 78%? ¿Es que nadie recibe alquileres, trabaja por cuenta propia, son profesionales (tales como médicos y consultores) o venden activos con ganancia de capital?
Visión 4: El Político del “Sistema”
Entiendo al macroeconomista, al clase media, al izquierdista y al economista de derechas, pero a mí me interesan los votos. Nosotros, los partidos políticos, somos la paz social, ya que nos ocupamos del “pan y del circo”. Recuerden: si yo no llego al gobierno, el poder cae en manos de ese otro partido, que está lleno de delincuentes. No puedo afectar a la ADP para exigirle más responsabilidad, porque no voy a pelearme con los maestros porque pueden hacerme huelga. Además, quiero volver a ganar en 4 años y evitar que llegue ese otro partido de pillos, ¡para bien del país! Para llegar, tengo que financiar la campaña y comprendan, eso implica prometer favores a gente a la que no le puedo quedar mal, porque si no, en 4 años apoyan al otro. Y eso sí sería malo para el país.
Querido lector: Aceptemos una dosis de “realpolitik”. Tomemos en cuenta que todos mis hipotéticos visionarios creen tener la razón absoluta. De este predicamento fiscal solo se sale discutiendo, negociando y pactando. Que para eso está la democracia. Hay que “acotejar” a todo el mundo.
Porque en este país ya no le pasan un rodillo a nadie. Y si “me lo pasan”, me voy a apoyar al dictador de derecha, izquierda, azul o amarillo que a mí me convenga. Hoy Chavez está lejos. Pero Bukele, que como Chavez empezó con gran popularidad, está muy, muy cerca. Por: José Luis de Ramón (Listín Diario)





