Cancelar una tarjeta de crédito no siempre es una decisión negativa, pero sí tiene implicaciones que conviene evaluar antes de hacerlo. La medida puede ser útil en algunos casos, aunque también puede afectar tu historial financiero y tu acceso al crédito.
Ventajas de cancelar una tarjeta
Cancelar una tarjeta puede ayudarte a simplificar tu vida financiera si tienes demasiadas cuentas abiertas.
Al reducir el número de plásticos, disminuyes el riesgo de cargos por anualidades, seguros asociados o comisiones de mantenimiento que se acumulan sin uso. También evitas la tentación de gastar de más y mantienes un control más claro sobre tus finanzas.
En algunos casos, cerrar una tarjeta con tasas de interés altas o condiciones poco favorables puede ser una forma de proteger tu presupuesto y evitar endeudamiento innecesario.
Desventajas de cancelar una tarjeta
El principal efecto negativo es la reducción de tu historial crediticio. Cada tarjeta activa contribuye a demostrar tu capacidad de manejo responsable del crédito. Al cerrarla, pierdes esa oportunidad de fortalecer tu score.
Además, cancelar una tarjeta disminuye tu límite total de crédito disponible. Esto puede afectar tu índice de utilización de crédito, un factor clave en la evaluación de tu perfil financiero. Si tenías una tarjeta con antigüedad, cerrarla también puede reducir la duración promedio de tus cuentas, otro elemento que influye en tu puntaje.(HOY-la / OJO)





