Entendemos perfectamente, que ser un presidente de la República, de quien solo hablan bien las encuestas nacionales y extranjeras que pague, en tanto el descrédito personal más profundo le acompaña como fracasado administrador público, que ya nadie sabe que creer de los que dice o cuanto es cierto de lo que pudiera afirmar, es una situación bien difícil y corajuda.
Para colmos, en lo personal, a nuestro joven presidente, se le entiende como una persona de vida pública cuya palabra no es confiable y cuyos métodos regulatorios para neutralizar a sus potenciales adversarios o competidores, pasan de lo anecdótico, a lo chocante y hasta cruel y que es la razón de que la mayoría de las personas que saben pensar no le creen, en tanto los más jóvenes y en particular los de los teteos y la ingesta de drogas, hacen peor, se burlan descaradamente y no dan ni un chele por la seriedad de su palabra.
Es decir, el ciudadano y presidente Luis Abinader Corona, se ha convertido en un verdadero desastre y a quien la frustración más extrema es lo que con certeza se le atribuye y al ver, que de pronto, se ha convertido, no en el presidente que se creía trabajaría para toda la nación y sí en cambio y para irritación de tantos, en un servil de los poderes políticos y económicos y financieros a los que ha dejado que destrocen la nación y la hundan en el abatimiento más profundo.
Comprobándose todo su quehacer, con la destrucción absoluta del aparato burocrático del Estado, al desplazar a una empleomanía técnica altamente especializada, por esa masa de depredadores partidarios que ha hundido a la nación en su etapa más desgraciada de retroceso descomunal y unido al terrible desacierto, de haber desarticulado el aparato productivo y al darle preferencia a todo tipo de importaciones, mientras el extraordinario sistema eléctrico que recibió con altos niveles de competencia y preparación, en menos de seis años lo ha destruido al completo y que es la razón, de que la República y toda, es asolada por una tanda de apagones continuos, que a otro presidente que se respete así mismo, debería de darle vergüenza.
Y como el descaro y la mala actitud y junto a su grosera prepotencia es lo que le acompaña, por eso, que cuando advierte que no se le cree y que quienes le rodean quieren sacarle provecho, entonces paga con aquellos dominicanos de experiencia, preparación y acentuada moralidad y sobre todo entre voluntades de las correspondientes a la comunicación independiente, no de esa tradicional y corrompida que desde la Plaza de la Bandera, fuera su cómplice para llevarle al desastre de gobierno que tiene y a quienes a ese reducido grupo de lideres de opinión de integridad y moralidad, los aniquila económicamente, les acosa y utilizando la ley como una mandarria para destruir voluntades, hay veces que quisiera aplastarles y solo consiguiendo acorralarlos económicamente, pero nunca doblegándoles la voluntad.
De esta manera es que gobierna y sin importarle beneficiar y trabajar a favor de los grupos empresariales y financieros y con especialidad en esas viejas familias de accionar económico monopólico que depredan el patrimonio nacional.
Así lleva a la República, como caña para el ingenio, repartiendo prebendas y canonjías por doquier, regalando proyectos empresariales y turísticos a quienes les han financiado su carrera política, entregando y atrevidamente al Consejo Nacional de la Empresa Privada -CONEP- y también a la Asociación de Industrias -AIRD- y a la Asociación de Bancos -ABA- la administración y ejecución del presupuesto de la nación y por eso el ministerio de Hacienda y la Tesorería Nacional solo responden a los ricos y a más, con el disfraz de proyectos público-privados, que es el mecanismo más grosero de evasión de impuestos que los empresarios y banqueros tienen para explotar los organismos públicos que caen en sus manos.
Por eso, su gobierno es plutocrático y para remate, con un ramal haitiano de lo peor de lo peor en materia de empresariado y burguesía haitianos y quienes han logrado monopolizar el sector combustibles y de paso, impulsar la terrible política atentatoria contra la nacionalidad dominicana, de haitianización progresiva de la mano de obra y al grado, de que más de un millón de haitianos ilegales han invadido el territorio nacional y aumentando cada vez por la incompetencia y complicidad militar y de migración, que son los puntales del capitalismo salvaje que en este país se practica.
65 años atrás todo este escenario tan dantesco nunca pudo haber ocurrido y por la solidez moral de las generaciones que llegaron hasta agosto de 1978 y quienes patriotas de a verdad y por la fuerte conciencia cívica, jamás habrían permitido que un presidente se atreviera a tanto, pero desde que el PRD pasó por el poder y el PRM llegara en base a dos lecciones con resultados fraudulentos y siendo el pueblo dominicano de ahora y en líneas generales, uno, curtido en la corrupción oficial, la droga, la inmoralidad y las peores prácticas de enriquecimiento ilícito y desorden moral desde el empresariado y la alta burguesía, la República y de hecho, se ha ido a la porra y lo peor del dominicano es lo que acompaña a este gobierno tan corrupto y amoralmente envilecido.
Entonces parecería que las fuerzas del mal que encarna Abinader, no les ha bastado hundir a la nación, destruirle su soberanía económica, apoyar la terrible deforestación que se está haciendo a nivel nacional, meterla en una deuda extranjera de 70 mil millones de dólares, empobrecer a la República y al extremo, de que el 70 por ciento de la clase media vive sobregirada en base a tarjetas de financiamiento y que es el factor que aviva el enriquecimiento empresarial y financiero y con un peso que apenas tiene un 35 por ciento de su valor adquisitivo real con relación al dólar y con una población de 11.5 millones de habitantes de los que cerca de 6 millones ya son pobres o bordeando la línea de pobreza y lo más aterrador, habiendo logrado corromper no menos de cuatro millones de niños, adolescentes y jóvenes, ya envilecidos por la droga, la promiscuidad sexual y la mayoría, con un nivel de analfabetismo funcional, que cuando se analiza en detalle, se descubre por qué el profesorado no sirve y los profesionales carecen de ninguna preparación intelectual o técnica y el estudiantado es de una nulidad absoluta y que es el gran matasello que Abinader le ha dado a la nación con su gobierno de perdedores y asaltantes del poder.
Ayer y sabiéndose rodeado de tanta incompetencia, incapacidad y corrupción administrativa, se presentó en un centro universitario a dar una charla sobre lo que entiende que es un “presidente-economista” y allí discurseó, fue demagogo en extremo y nadie le creyó, dijo la barbaridad de que “la pobreza monetaria alcanzó un “mínimo histórico” en primer trimestre 2026”, para entrar a explicar y pobremente que es lo que entiende del porqué del “alto costo de los combustibles” y para terminar diciendo que va “a resolver problema eléctrico hasta el 2032”
Y uno se pregunta, ¿Por qué al 2032? Sencillo, porque entiende que ganará su nueva reelección para el periodo 2028-2032 y lo dice y aquellos anormales que le escuchan en el lugar, le aplaudían a rabiar, cuando lo que les estaba anunciando, es que pretende continuar en el poder usurpado que ostenta.
Al escucharle, ya no sabe si reír o llorar y la desesperanza cunde y acrecentándose nuestro temor de que todo terminará entre fuego, luto y dolor.
Con todo hay una nota positiva a favor de la nación: La dirección general de Pasaportes y su pasaporte biométrico, cuyo director, el ingeniero industrial, Lorenzo David Ramírez Uribe (designado en junio de 2024 y su equipo) han realizado una labor tan extraordinariamente positiva, que muchos tenemos miedo de que el PRM exija su remoción y para que uno de sus depredadores y corruptos lo reemplace.
Con razón que digamos, que se le quisiera creer, pero caramba, son tantos los errores y desaciertos que le acompañan, más esa mafia de incompetentes y corruptos que le rodean, que ya es difícil darle el beneficio de la duda. Ayer y como quien no quiere algo, anunció sibilinamente que pretende seguir en el poder hasta el 2032. Con Dios. (DAG) 29.05.2026
última actualización: 06:30 pm.





