Si la tercera guerra no se da. Haití y República Dominicana serán fusionados por presión de los estadounidenses de origen dominicano y haitiano

0
202

Cómo va la geopolítica y el impacto de las guerras que se están librando en las economías, más esa apetencia desenfrenada de ese imperio en declive que es el estadounidense, no solo por no perder sus primacías obtenidas a partir del final de la segunda guerra mundial, sino por imponerse drásticamente en el mundo y sino, por lo menos en su área geográfica, es indudable que los destinos de naciones vasallas o dependientes, como nunca estarán en entredicho.

Por semejante dependencia ciertamente neoimperial y no tanto colonialista, los dos estados que componen la misma isla en el centro caribeño, parte de su clase gobernante como de su sector intelectual, ya empieza a darse cuenta de que el logro objetivo de una sobre la otra será muy difícil de obtenerse y desde el momento que EEUU y junto a Canadá están haciendo valer su gran ventaja comparativa de disponer de no menos cuatro millones de ciudadanos estadounidenses pero de origen, tanto dominicano como haitiano.

En este aspecto, no solo es válido y preponderante el alto poder adquisitivo de estos extranjeros, sino porque su fuerza política, digamos institucional y que les provee, que no menos 100 mil individuos son funcionarios dentro del aparato burocrático de EEUU como de Canadá y a todos los niveles.

Un ejemplo, en EEUU tienen funcionarios suyos desde el capitolio en Washington o en la misma Casa Blanca, así como en las gobernaciones de varios estados y un gran dominio estratégico en organismos dependientes de los tres poderes institucionales del Estado y en Canadá lo mismo, aunque en menor grado, pero habiendo tenido una gobernadora general de origen haitiano.

Ya mismo los estadounidenses de origen dominicano tienen control en por lo menos cinco estados en la costa este y abarcando un amplio abanico en el ámbito diplomático como en organismos internacionales de banca y financiamiento y en organismos de la sociedad civil o de las fuerzas vivas.

Mientras colateralmente y aquí también los de origen haitiano, son parte viva de oenegés que tienen influencia preponderante en los dos países y junto a iglesias y sectas de todo tipo y para mayor dominio de las emociones, con una amplia demostración de fuerza islámica en Haití y ahora proyectándose hacia República Dominicana.

Así mismo y con el interés de ir copando poco a poco los niveles institucionales de los dos países isleños, EEUU y también Canadá  tienen presencia a través de esos ciudadanos suyos, no menos de 600 mil estadounidenses de origen dominico-haitiano residiendo permanentemente en los dos países y constituyéndose de hecho en la avanzada de la penetración norteamericana, cuyos dirigentes tienen el tonto criterio, de que ambos países isleños deben ser fusionados entre sí, pero para dar el salto final a ser parte integral como un nuevo estado estadounidense.

Con ese propósito, ciertos estrategas en Washington entienden que la punta de lanza para lograr sus propósitos de más dominio, la tienen en esa fuerza electoral propia, que en República Dominicana es de 300 a 500 mil estadounidenses de origen dominicano y quienes, por la ley de doble nacionalidad, “legalmente” pueden votar como dominicanos y aun cuando su mentalidad es absolutamente estadounidense.

De ahí, que, sacando los cálculos, se descubrió, que para las elecciones municipales del día 18 de este mes así como para las presidenciales del 18 de mayo, EEUU tiene un voto duro de medio millón de electores suyos y que junto a una veintena de legisladores, alcaldes y regidores que son estadounidenses de origen dominicano y ejercen como políticos en activo, quienes luego podrían ser denunciados como los causantes de que los resultados de las elecciones haya que declararlos ilegales y por la alta cantidad de estadounidenses que votaron como dominicanos y no siéndolo y en consecuencia se logre provocar una serie crisis política institucional. Pero y esta es una gran desgracia, pocos dominicanos se han dado cuenta de esta terrible maquinación en su contra.

Lamentablemente, nadie dentro de la partidocracia ni en el factor mediático ha caído en cuenta sobre esta realidad clandestina que está ahí y ya a días de dar su zarpazo y como en la JCE está fascinados con la “diáspora”, no han revisado cuidadosamente la lista de electores y la han limpiado de “votantes” no dominicanos.

Va lo mismo con los altos cargos del sector empresarial y financiero, donde solo hay que ver, que, de los quinientos banqueros y empresarios en ambos países, más de 350 son las fichas claves que tienen influencia directa en la toma de decisiones de los dos países y en particular de República Dominicana y subordinados a directores y funcionarios bancarios residentes en las dos naciones y quienes su único objetivo es, que cada día, Haití y Dominicana sean más dependientes en sus economías de lo que trace Washington y en este aspecto, se confía que estos ejecutivos presionen a los votantes mediante sus encuestas a sus empleados y sus manipulaciones a las autoridades electorales y al gobierno.

Con esa pretensión y para que se vea que lo que se persigue es parte de un plan siniestro, en este caso, anti dominicano. Nada más hay que adentrarse en el comportamiento de los estadounidenses y canadienses de origen dominicano y haitiano y la alta arrogancia que muestran hacia los ciudadanos haitianos y dominicanos y comportándose como supra ciudadanos a los que “los nativos” deben corresponderles de manera sumisa y altamente dependiente.

Ese ultrajante comportamiento está dirigido, a que dominicanos y haitianos se sientan menos que los estadounidenses de origen en los dos países y con ese propósito, lo de las convocatorias a reuniones de “ciudadanos americanos” a los que las embajadas y sus dependencias y las otras de la “sociedad civil” de cámaras de comercio y ONGs tienden a realizar y como ahora en Dominicana, que la embajada avisa de una convocatoria a sus ciudadanos residentes en este país.

Cuando ese tipo de citatorio se da, hay que ver como esos “americanos” concurren a la reunión y con esa altanería de creerse que son más que los nacionales de ambos países y peor, como hay dominicanos que ven con cierta envidia tales desplazamientos.

En tanto ahora, en Washington se contentan con que sus “ciudadanos” solo hagan la labor clandestina, de hacer ver, que, si dominicanos y haitianos fueran como los estadounidenses de origen en los dos países, su situación de vida sería superior y por lo que “algún día algo hay que hacer para que pasen a ser un nuevo estado de la Unión”. Recién hubo en la capital estadounidense dos días de actividades a favor de la diáspora y también de los “dominicanos” de origen estadounidense y con el solo propósito de afectar la nacionalidad dominicana.

Nosotros, nos limitamos a traer el dato y para que se entienda quien es el enemigo común que todavía haitianos y dominicanos no han querido descubrir y el que, como espada de Damocles, este considera, que a corto tiempo, los puede hacer desaparecer como naciones soberanas e independientes.

Y ojo, no estamos especulando, sino esbozando lo que es un peligro real para nuestras nacionalidades respectivas, pues al final, nuestros inmigrantes en Norteamérica no se comportan como los que están en Europa. Aquellos no piensan que sus países de donde son originarios desaparezcan, mientras estos sí y por lo que los ciudadanos dominicanos y haitianos que no han cambiado sus nacionalidades no pueden ni deben descuidarse.

Nadie debe olvidar y porque es parte de la memoria histórica y el historial de vida de la República Dominicana como de la República de Haití, que este es demasiado glorioso y de valor, para que inmigrantes convertidos luego en ciudadanos de los países que les acogieron, se nos conviertan en nuestros peores enemigos y por eso que advirtamos, que si la tercera guerra no se da. Haití y República Dominicana y si Dios no mete su mano, serán fusionados por presión de los estadounidenses de origen dominicano y haitiano. Ahora con las elecciones en la parte este de la isla compartida y de trasiego de armas y clima de guerrillas en su parte oeste.  Con Dios. (DAG) 09.02.2024