Una entrevista global que cubrió todas las expectativas y que catapultó al presidente Putin como figura planetaria de autoridad moral y nada común

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Independientemente de las pasiones que envuelve a todo personaje público y mucho más cuando se es uno de dimensión política global, se hace evidente que cuanto diga y hasta como actúa llama la atención y obliga a fijar parámetros que permitan entender los giros y comportamientos de semejante tipo de personalidad.

En el caso del presidente ruso Vladimir Putin, es más que evidente que a este le acompaña siempre la polémica más acerada o encendida y tanto de simpatizantes como de detractores. Sin embargo, desde el momento que el pasado jueves se difundió a nivel global la entrevista que concedió a un reputado como controversial reportero estadounidense, Tucker Carlson, todavía aparentemente no dominado por el poder en su país, parecería que los niveles de simpatías o de animadversión francamente han roto los esquemas ya conocidos.

No se trata y como hablan sus detractores, de que el personaje no es más que “un vulgar agente secreto de las postrimerías de la desaparición de la Unión Soviética (URSS)” sino que se trata, del más depurado y experto jefe de Estado que toda Rusia hubiese creado en los últimos cien años.

Así se tiene, que, en este sentido, atrás quedan Catalina la Grande, Iván el Terrible, el mismo Stalin y hasta el oportunista de Gorbachov y con todo y que fue un político-burócrata que fracasara como jefe de Estado y lo que debe puntualizarse, porque con Putin, todos los parámetros de lo que debe ser un jefe de Estado, capaz, innovador e instruido, rompe todos los esquemas hasta ahora conocidos, por lo menos en su país.

Putin y para entender su personalidad, rescata a Rusia de los escombros de la URSS, la proyecta y de una potencia regional a otra global y con presencia auténtica en el resto del mundo y al grado, de que la recuperó como la gran potencia militar de otrora, la reestructuró en sus potencialidades de infraestructuras y economía y al nivel, de que ahora mismo, la Federación de Rusia se convierte en el contrapeso de EEUU y la Unión Europea y convertida ya en la primera potencia económica y financiera de la península europea  y el centro asiático.

Han sido años dedicados en cuerpo y alma al rescate de su nación y lo más revelador, con ese tremendo influjo de amor de patria, valores morales y unidad familiar, que, unido al resurgimiento de la Iglesia Ortodoxa Rusa, nos hace ver y entender, que la Rusia de hoy es un estado absolutamente poderoso e inexpugnable, de férreo amor propio y de gran apoyo y como pueblo, a su jefe y líder.

Solo hay que ver y para entender semejante transformación, que quienes combatíamos a la URSS y China Popular y Cuba, como naciones exportadoras de la doctrina comunista para los años de la Guerra Fría, una gran mayoría y en todos los confines del planeta, prácticamente nos hemos convertido en admiradores de la gran nación eslava y de su presidente y de China ni se diga, como la gran fábrica del planeta.

Todavía más, en cierto modo y habituados a la manera de como estos países otrora subdesarrollados la mayoría o de economía emergente como República Dominicana y esta última, gracias a las trascendentales reformas económicas de Balaguer en la década de los años ochenta del pasado siglo, hemos tenido que reconocer, que el pragmatismo del gobernante ruso ha hecho posible que todos entendamos, que cuando la delincuencia política se erradica de un país y la económica se sujeta a la ley y al estado de derecho y resurgiendo la educación de hogar y primaria como factores básicos del gran cambio en la idiosincrasia, el renacimiento de un país es más que posible y que es la razón, de que tanto Rusia como Putin, sean del amplio interés generalizado que en ciertos aspectos, la mayoría de las naciones y  pueblos quisieran copiar para sí.

La misma reveladora entrevista de dos horas y sesenta preguntas sobre todo lo humano y posible, revela, que mientras en Europa y hasta en los mismos EEUU y ni hablar en Reino Unido y estos países americanos y sin exceptuar África y Asia, cuando los gobiernos caen en manos de burócratas corruptos y de moral débil, son países y naciones que se degradan a sí mismos y mucho más, cuando sus pueblos retroceden en el orden moral y humano.

Ahora mismo y más por culpa de EEUU, Reino Unido y Europa (UE) el planeta ha sido colocado a las puertas de una guerra global de exterminio que de desatarse no tendría parangón y no habría salvación para los mismos seres humanos que lo habitan.

Y el jueves, ese fue el punto determinante, de que quienes vimos la entrevista pudimos captar y entender: La dimensión extraordinaria de un Putin como gobernante de condiciones más que sobresalientes, mientras el resto del planeta ha quedado en manos de lo peor como burocracia corrupta y la que cada día se hunde más en la incapacidad, la incompetencia y la terrible ausencia de visión de Estado.

Desde luego y si ponemos al presidente ruso en una balanza y comparándolo a los principales gobernantes de Occidente, es claro que el ruso les aventaja extraordinariamente y mostrándose con una autoridad moral y una templanza a la hora de tomar decisiones, que francamente despierta gran admiración y anhelos, de que un gobernante así, fuera quien dirigiera los destinos de tantas naciones que ahora han caído en las manos de gobernantes corruptos y enemigos de los países que gobiernan.

Porque lo fundamental de esta entrevista, es que ya todos los que la vimos y escuchamos, sabemos, que, si es por Putin, el planeta no desaparecerá. Mientras que con igual determinación y criterio no pudiéramos hablar de todos los demás que gobiernan.

Entonces ahí está la gran diferencia, Putin es un estadista y los demás, burócratas y esta sensación tan terrible, de que pueblos y naciones están siendo gobernados por incapaces en la mayoría de los casos, obliga a que todos nos hagamos un examen de conciencia y entendamos, que debemos salir de la escoria gobernante que nos atenaza y lo más rápido posible y mucho antes de que quienes gobiernan nos lleven a un callejón sin salida, en el que la guerra de exterminio podría ser mejor salida, que la grave perturbación mental y de vida que se vive o en el caso dominicano de que se pretenda entregar nuestro país a otro y creyéndose, que los dominicanos estuviéramos lisiados para impedirlo.

Tanto Carlson como el mismo Putin, nos han hecho un gran favor a todos, pues mediante la entrevista que ya va por 170 millones de reproducciones, la máscara que ha cubierto a nuestros inútiles y abusadores gobernantes ha caído. Por eso decimos, que ha sido una entrevista global que cubrió todas las expectativas y que catapultó al presidente Putin como figura planetaria de autoridad moral y nada común. Con Dios (DAG) 10.02.2024