Vuelve a caerse en el mismo error conceptual. El 27 de febrero de 1844 hubo la separación de Haití y el 01 de diciembre de 1821 fue la independencia como Estado Independiente de Haití Español y el 15 de julio de 1865, la Restauración

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Es realmente desconcertante, que los historiadores dominicanos de cuando la primera República, hubiesen creado el concepto negacionista de la no existencia de la independencia, cuando con solo leer la declaración de independencia del 1821 y que aparte de los archivos nacionales y de España se encuentra muy bien documentada en el libro del historiador Wenceslao Vega B: “Los documentos básicos de la Historia Dominicana”. Editora Taller. 1994. Debería de ser más que suficiente para comprobar su autenticidad.

En lugar de ello, la mayoría de los demás historiadores posteriores al ya citado Vega B., continuaron con el mismo relato falso y sin querer caer en cuenta, de que la independencia de un país solo se da una vez y nunca es “efímera” y lo otro tan importante, de que el 27 de febrero de 1844, lo que hubo fue la separación política y administrativa del Estado nacido en el 1821 y que por los 22 años siguientes quedó anexado de facto a la República de Haití.

Por lo tanto, el 27 de febrero de 1844, lo que se conmemora es la separación de Haití y con el nuevo nombre de República Dominicana.

Lamentablemente y por semejante distorsión, los héroes y representativos de la independencia no han sido del todo reconocidos y los nuevos héroes de la Separación y en gran medida. Tampoco.

De esta manera, los dominicanos hemos sido adoctrinados a lo largo de todos estos años, con un relato histórico, que en su esencia no se corresponde a la verdad de los hechos y por lo que en el Consejo Nacional de Educación deberían ocuparse de tratar de enmendarlo o corregirlo.

El otro error principal, es que el susodicho relato parte de una alta dosis de racismo y anti haitianismo, que no ayuda en nada a que los acontecimientos mencionados pudieran ser apreciados en su justa perspectiva y el siguiente, trata de la división social entre familias de primera y las de segunda, que según quienes gobernaban o relataban desde medios de comunicación de la época, mantenían una viva diferencia social, hija de la herencia clasista española y que dio origen a la adulteración del concepto Padre de la Patria.

Esa diferencia social, fue la que hizo que el verdadero Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte y Diez, nacido en tiempos de la colonia, se le añadieran dos padres de la patria más y todo, porque el historiador José Gabriel García y atendiendo requerimientos clasistas y siendo él un alto cargo en el gobierno del presidente Ulises Hereaux y anteriormente en el del obispo Meriño, impuso la presencia como tales, de Matías Ramón Mella y de Francisco del Rosario Sánchez. Meritorios ambos y solo como miembros de la sociedad secreta La Trinitaria y luchadores firmes a favor de la separación.

Fue a partir de esa interpretación tan subjetiva, que los dominicanos terminamos adoptando el concepto de tres padres de la patria y con el añadido, de que los revisionistas de nuestra historia mal contada y siempre por el cáncer de la categoría social, ahondaron mucho más en el error conceptual cometido y hasta quieren añadir otro nuevo.

Lo grave ha sido, que el falso relato histórico, continuó en crecimiento y tanto, que si bien es cierto que los gobernantes y soldados haitianos de tiempos de nuestra primera república fueron crueles y enormemente contrarios a la existencia de otro país soberano e independiente al oriente de la isla compartida, el mismo criterio  de falsedad en el relato, nuestros historiadores han querido mantenerlo con relación a gobernantes y soldados haitianos posteriores y en particular, en lo relativo  a la anexión de la República a España en el 1861 y que produjo la fase histórica de la “República en Armas” en el lapso 1861-1865 que provocó a su vez el hecho histórico de la Restauración de la República el 15 de julio de 1865.

En este lapso, la realidad fue, que si la República de Haití y en la presidencia del general, Guillaume Fabre Nicolas Geffrard no hubiese salido en auxilio en armas y efectivos, la guerra restauradora se hubiese alargado mucho más. Pero este acontecimiento, nunca los historiadores dominicanos “modernos” han querido reconocerlo  y por lo contrario, mantienen vivo el sentimiento de odio contra lo haitiano, al tiempo que en ese tiempo, han creado nuevos héroes y la mayoría, de hechos de sangre que nunca ocurrieron y como fuera el caso de que la gesta restauradora, que todo el mérito se le otorga a un grupo de valientes cibaeños y no como ocurrió con relación a héroes que el tiempo ha borrado de la historia y quienes fueron los autores de la ignominiosa derrota española en lo que hoy es Punta Cana y en la que murieron 18 mil soldados españoles y de acuerdo al historiador y general español, Luis Alejandro Sintes en su obra: “Dominicana. La Anexión Frustrada (1861-1865”) publicada por el Ministerio de Defensa español y en calidad de editor, en el 2021. Pérdidas de vidas que ningún otro acontecimiento bélico produjera en la guerra mencionada.

 Es decir, nuestros historiadores, los de antes y los de ahora, han mentido abusiva y descaradamente, primero con los acontecimientos de la Independencia y luego de la unión forzosa a Haití y más tarde de su Separación y ni siquiera porque existen los documentos fidedignos que lo comprueban y demuestran, todos esos historiadores  y con la excepciones citadas de Vega y Sintes y también con la complicidad desde la Academia Dominicana de la Historia, insisten en que las nuevas generaciones no conozcan la historia real y verdadera de nuestra nación.

Que sepamos, es un hecho inédito, de que en una nación haya un conjunto de intelectuales, negados en lo absoluto a relatar los hechos históricos tal como ocurrieron y que, en el caso dominicano, a la ciudadanía y a sus generaciones, se les niega el derecho a conocer la verdad sobre su verdadero origen como tal y que es el factor que nos hace decir, que vuelve a caerse en el mismo error conceptual. El 27 de febrero de 1844 hubo la separación de Haití y antes en el 01 de diciembre de 1821 fue la independencia como Estado Independiente de Haití Español y posteriormente el 15 de julio de 1865, la Restauración. (DAG)