miércoles, mayo 27, 2026
InicioPor el Ojo de la Cerradura¿Y si la violencia de los motoristas es inducida y apoyada por...

¿Y si la violencia de los motoristas es inducida y apoyada por la partidocracia y aprovechada por el gobierno para imponer el terror social y que nadie proteste y ahora que el PRM quiere su reelección?

Se supone, que todo gobierno mínimamente organizado, su mejor y mayor política es preservar el bien común dentro del cuido de la unidad social que garantiza un clima de gobernabilidad plena.

Sin embargo, cuando un gobierno se aparta de ese sendero y en su lugar propende a dividir a la sociedad, creando animosidades entre los ciudadanos y de acuerdo con las especialidades o actividades de trabajo de cada uno, sin duda que entonces se presenta lo peor que pudiera suceder: Que desde el poder se conspire contra la paz social y como el mejor método para crear enemistad, resentimientos y odios dentro de todos los sectores sociales

Y para que de ese modo y al dividir a los ciudadanos, el gobierno de que se trate haga a placer y genere una de divisionismos internos, mediante los cuales, la autoridad nacional se sostenga en base a divisiones y odios infecundos entre los ciudadanos.

Ni más ni menos es lo que ha estado sucediendo desde que en agosto de 2020 y como producto de unas elecciones fraudulentas, preparadas en función de que la menor cantidad de votantes concurrieran a las urnas y lo que se aplicó para la reelección del 2024 y teniendo de mascarón de proa el dislocamiento del transporte vehicular, utilizando el sub-ramal de motoristas como fuerza de choque para colocar en jaque a toda la ciudadanía.

Ya antes y para el 2000-2004, el gobierno del PRD encabezado por Hipólito Mejía, hizo el primer amago de perturbación social, con el llamado “Plan Renove” de modernización vehicular de los autobuses del transporte de pasajeros  mediante rutas establecidas y dando por resultados, que las mafias sindicales, se auxiliaron en sus disputas internas, de cientos de motoristas y quienes actuando como grupos de presión violenta, lograron que el susodicho plan terminara empantanado en el fracaso total y al extremo, de que los contribuyentes perdieron los mil quinientos millones de pesos que se emplearían en esa renovación vehicular y que resultó un instrumento de lucha para que los jefes de los tres principales sindicatos de autobuses, no solo se fueran a las manos y sus inscritos se mataran entre sí, sino que de ahí salieron y con la bendición de Mejía, multimillonarios y miembros del Congreso Nacional y como “empresarios del transporte”.

Con tal antecedente y desde el momento que los políticos y sus partidos descubrieron “el potencial” que significaba disponer de una tropa de choque motorizada que al instante respondiera a sus órdenes de ataques violentos contra sus adversarios, la partidocracia instauró sus brigadas motorizadas de presión política y criminal y dando por resultado, que a partir de esta realidad, los presidentes y sus gobiernos disponen de sus unidades motorizadas de terrorismo social absolutamente protegidas por el poder.

¿Podía extrañar entonces, que la violencia endémica de esos desalmados y ya como pandillerismo político, hubiese llegado a los niveles de ahora, mediante los cuales, el pandillerismo motorizado ha impuesto la anarquía absoluta en calles y avenidas y los motoristas, y como asesinos al volante, se le imponen a una ciudadanía que a este día, se encuentra absolutamente aterrorizada?

Las agresiones físicas contra conductores de automóviles, guaguas y camiones y con el pretexto de que alguno de ellos “le rozó” a algún motorista, son tan temerarias, que cuando algo de esto ocurre, en un santiamén se presentan veinte o más motoristas y quienes “por “espíritu de cuerpo”, agreden al conductor de que se trate, le vejan, hieren y como se ha visto hasta los matan.

La situación es tan grave, que los mismos policías temen enfrentarse a estos delincuentes e incapaces de actuar, se inmovilizan temiendo, que si los enfrentaran, sus jefes les castigarían o en el peor de los casos, los cancelarían.

Por eso se ha llegado al extremo de lo de ahora e incentivado por el silencio oficial y en particular del mismo presidente de la República, Luis Abinader, quien para nada no ha dicho esta boca es mía para imponer orden dentro del desorden criminal motorizado. Solo recién, la titular de la cartera de Interior y Policía se pronunció y hablando de que trataría con mano dura la delincuencia motorizada y para que se le crea, a esta mañana, la policía ha iniciado “operativos” de control  vehicular en las vías públicas, en tanto todo el mundo sabiendo que el asunto ni durará más que tres días y que dentro del PRM, a los cinco mil motoristas que tiene registrados cómo su tropa de choque, se les ha sugerido, que disminuyan sus excesos “y para que la población se calme”.

¿Por qué ocurre esto?, porque el gobierno está en reelección y tanto del presidente como del partido oficial y desde ahora no le importa que el partido realice ensayos de violencia social para inducir a los ciudadanos a “colocarse a derecho”, es decir, no intentar hacer nada que  pudiera atentar contra el próximo fraude electoral que desde ahora perpetra  y de lo que los resultados de sus encuestas particulares le han hecho saber, que tal como van las cosas y si nada cambia, de aquí al las elecciones del 2028 la abstención pudiera llegar al 60 % y que unido al terrible nivel de descontento en todo el entramado de las fuerzas vivas, podría representar un fracaso absoluto para la continuación del PRM en el poder.

De ahí que Abinader haya incrementado las ayudas sociales y lo que se está viendo con los quince mil millones de pesos que está tirando a las calles y para beneficiar a un millón y medio de madres, a propósito del Día de las Madres que se celebrará este domingo 31. Bono que solo pude ser utilizado para la compra de alimentos en determinados centros comerciales y cadenas de supermercados de simpatizantes del régimen y conociéndose, que una cuarta parte va a manos de senadores, diputados y periodistas y comunicadores; sobre todo youtubers y de los que el régimen paga y que también es un punto de fricción con dirigentes y militantes del PRM, que como son insaciables, lo quieren todo para sí.

Nuestra preocupación pues, es más que justificada y por ello preguntamos: ¿Y si la violencia de los motoristas es inducida y apoyada por la partidocracia y aprovechada por el gobierno para imponer el terror social y que nadie proteste y ahora que el PRM quiere su reelección? Con Dios. (DAG) 27.05.2026

RELATED ARTICLES
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

LAS ÚLTIMAS NOTICIAS DE HOY

La desigualdad volvió a aumentar en República Dominicana durante el 2025

De los últimos 10 años transcurridos, la economía dominicana solo no logró crecer en 2020, un período marcado por la pandemia de COVID-19, que obligó a...

Petróleo continúa a la baja

Mas Populares