Lo más peligroso para un gobierno de esencia reeleccionista y conducción personal dictatorial, es encontrarse e iniciando su segundo periodo, que por las razones que fueren, el electorado comienza a no estar a su favor, en tanto y al mismo tiempo, el partido oficial se enfrasca en una nociva guerra de guerrillas internas, que si fuera en la oposición y como le está ocurriendo a la FP, presagia una notoria pérdida de vigencia pública y a nivel absoluto.
Pero ese no es el caso para el presidente Luis Abinader, aunque sí para su partido, cuyos corruptos capitostes, es evidente que se han creído, que desde el poder se puede todo y que por más cuentas que terceros les exijan, no experimentarán ninguna situación conflictiva o escabrosa que le obligara a hacer concesiones.
Ese error de perspectiva y para el oficialismo, ha partido y del hecho, de que los gobiernistas se entienden amos absolutos del país político y que aquella voluntad que no se pueda retener para sí, podrían doblegarla a golpes de papeletas y terror policial. Precisamente y porque esto no es así y menos, cuando el PLD se está mostrando cada día y con su política de nada de alianzas electorales -al menos por ahora- que parecería, que cuando se llegue a las elecciones del 2028, es el opositor que al oficialismo le dará más agua de beber.
Agréguese al escenario, que tres grupos mediáticos y cada uno jalando para su lado, se están tirando al cuello y con tal de ver si de la guerra de encuestas que iniciarán mañana lunes, con la anunciada encuesta del DL-Gallup del grupo Rainieri y que es una muestra que favorece grandemente a una parte del empresariado y en particular desde Competitividad, podría arrebatar terreno a la encuestadora RCCMedia y que es otro espacio del grupo Rainieri y que al parecer se decanta por favorecer a Abinader y no tanto al PRM, mientras el tercer grupo, el emergente del llamado edificio rojo, poderoso en convocatoria popular y no tanto por su ramificación directa con la embajada estadounidense, que en este caso, hasta ahora parecería, que su cabeza, Santiago Matías, se beneficia de que se le entienda como si realmente fuera un agente encubierto de la embajadora estadounidense Campos.
Desde el momento que se tiene esta percepción de la lucha de estos tres grupos mediáticos, de inmediato se comprende, que quiérase que no, las fuerzas auxiliares del oficialismo y este en sí, se encuentran divididas, ante lo cual y si Abinader, quien al final sería el perjudicado de semejante pugna, no se sacude de los tres, deja que se maten entre sí y se auxilia de voces totalmente independientes a los tres grupos y a los otros de la prensa tradicional, actuara y como el recurso salvable que podría garantizarle al presidente, que con todo que el panorama le es adverso, todavía tiene puntos a favor que podrían ayudarle a maniobrar y a más tardar diciembre, tener un esquema de fuerza propia e hijo de si abriera una política directa de cara a cara y si lo lograra, que entendemos que podría suceder, para enero, entonces Abinader estaría en una condición de popularidad probable y orgánica que le podría servir de herramienta para independizarse de los tres grupos “encuestadores” que lo entienden suyo. Prácticamente algo así como su dependiente directo.
Por ejemplo, Abinader ha demostrado, que con todo y las metidas de pata de sus subalternos, ha podido sobrellevar los interrogantes que le crearon frente a su aliado Trump, el presidente de EEUU y si esto es así, nada quitaría que el presidente pudiera lograr que su aliado y para el caso de que la embajadora Campos hubiese perdido la razón de su trabajo, se la apartara del camino.
Al fin y al cabo, una embajadora es un servidor, ni siquiera consejero pleno y mucho menos, cuando en el caso de la en licencia analista de inteligencia de la CIA, se hace claro, que si se equivoca y llegara hacerlo y al favorecer demasiado al que entiende su youtuber agente encubierto, la burocracia en el Departamento de Estado como en el de Guerra y hasta en la misma Casa Blanca pudiera verla como una pieza incómoda y por no saber ubicarse en la delicada función que tiene y lo que de ella se espera.
Abinader por su lado y con todo que tiene dentro del PRM la puñalada trapera que significa un Hipólito que no cederá ante nadie en su defensa de que su hija deberá de ser la futura candidata presidencial del PRM, tampoco podría acomplejarse frente al expresidente y dado que al fin y al cabo él y Carolina, la hija del expresidente, generacionalmente son parecidos; perfectamente que podría salvar su situación, si para sorpresa de todos, abiertamente proclama su reelección y llevando a Carolina de compañera de boleta y a lo que seguro, el padre no se opondría y por aquello de a falta de pan, casabe.
En @porojocerradura ni siquiera nos permitiríamos dar el paso de sugerir la conveniencia de que Abinader organizara un mecanismo mediático de presión y opinión diferente a los que ya tiene y menos, cuando sabemos, que cercanos suyos nos adversan con furor de fanatismo y envidia personal e incluidos uno que otro con lazos de sangre comunes. Sin embargo y porque todavía no creemos que Abinader tiene el ajedrez político perdido, creemos que si pone en juego su capacidad para convencer y hacer o neutralizar potenciales aliados ahora aparentes adversarios (todo es provisorio y de acuerdo a la «tradición política dominicana», asunto de llegar a su precio) fácilmente que el declive en popularidad de ahora, podría salvarlo y con la condición de que se independizara de sí mismo. ¿Qué queremos decir? Que debe recordar, que en política como en los negocios no se aman a los amigos pero tampoco se odia a los enemigos.
Por eso, la guerra de encuesta que se inicia mañana, la vemos como una oportunidad para que el mismo presidente tome la decisión más ajustada y prudente en la presente situación que está experimentando y ante lo cual, recordamos, que Abinader sabe que está perdiendo popularidad y en el PRM están aterrorizados por no perder el poder y la situación es tan tensa, que tres grupos mediáticos en el poder, iniciarán a partir de mañana una inusitada guerra de encuestas y las tres con resultados difusos y propios entre quienes, sus ambiciones les ciegan al completo. Con Dios. (DAG) 10.05.2026





