A todo esto, lo más grave es, que el gobierno y con su enfermo interés de pretender cumplir la agenda 2030, comete el terrible desquiciamiento institucional casi a nivel de traición a la patria, al patrocinar la entrada ilegal masiva de más de medio millón de haitianos ilegales, precipitando en un caos institucional el derecho de los ciudadanos dominicanos a vivir y trabajar en su propia nación y por encima de cualquier inmigrante extranjero.
Y como esto ocurre desde el 2020, desde que el presidente Luis Abinader (57 años) llegó al poder mediante el subterfugio de un ensayo de golpe de estado mediático con el que se manipuló y distorsionó la apetencia inducida de un supuesto cambio de gobierno y como supuesta respuesta al supuesto nivel de corrupción oficial descontrolada que se hizo creer ocurría en los dos gobiernos del presidente Danilo Medina Sánchez y el Partido de la Liberación Dominicana.
Aquel cambio de gobierno fraudulento, en el que participaron todos los medios de comunicación y de información de masas y los grupos económicos y financieros al patrocinar y crear el primer gobierno plutocrático de este país y para colmos, hermanado directamente a la depredadora alta burguesía haitiana que había destruido y desarticulado la vida y el estado de derecho en el país transfronterizo.
Han sido cinco años, en los que lo peor de la dominicanidad concilió intereses para generar y solo en el lapso 2020-2024, una de las administraciones públicas más entreguistas que hubiese podido crearse y al costo terrible de desarticular la vida nacional, arrojar a la República en un retroceso de calidad de vida realmente degradante y lo peor, con la complicidad manifiesta de millones de dominicanos, quienes de estúpidos, prefirieron tirar por el suelo el nivel de prosperidad económica e institucional que existía y para ahora estar al grito con el desastre de vida que se está presentando.
Cómo si lo anterior fuera poco, la administración del presidente Abinader, el PRM y aliados impuso un resultado electoral fraudulento en el 2024, que en base a un despilfarro fenomenal de más de cien mil millones de pesos y un incremento bestial de la deuda pública de más de 50 mil millones y una carrera hacia el abismo de 74 mil millones de dólares estadounidenses en el nivel de la deuda externa, a este día, nadie en este país tiene la menor idea de cómo se podrá salir de la terrible crisis institucional y de vida que ha retrocedido la calidad de vida en más de treinta años.
Sin embargo, a nivel de la alta burguesía y gracias a que Danilo promulgó el decreto que oficializó al Consejo Nacional de Competitividad (CNC) y Abinader lo ha aplicado fervorosamente, hoy la economía nacional y en particular todos los presupuestos gubernamentales son supervisados por las 38 grandes fortunas nacionales y las que tienen al Estado como su proveedor de capital de trabajo para aumentar sus riquezas, bienes y activos y gracias a un control mediático abusivo como avasallador.
Hoy se tiene el gobierno plutocrático, al que los críticos criollos y extranjeros entienden que ha llevado a la nación a un nivel de corrupción desde el Estado, que solo quienes están sujetos a los beneficios de los subsidios gubernamentales desde el empresariado o al corrupto sistema de asistencia social e incluidas las administradores de fondos de pensiones que controla la banca privada, que tienen adormecidos a los ciudadanos, son los únicos que pueden decir que en este país supuestamente se está a un nivel de prosperidad “como nunca se ha conocido”.
Mientras, las quiebras masivas, el alza en la tasa del dólar, la disminución terrible del valor adquisitivo del peso y lo grave de que más de siete millones de dominicanos no llegan a fin de mes, en tanto cerca de un millón se encuentran en la nómina pública, presenta una visión realmente fantasmagórica y absolutamente desalentadora y para una nación, que ahora mismo nadie sabe cómo es que las autoridades harán lo necesario, por lo menos para crear un punto de equilibrio en las cuentas públicas, que haga factible que la economía pudiera dar algún indicio de poder recuperarse y como contraste, lo que sí ya se conoce: De esas llamadas asociaciones público-privadas o los escandalosos alquileres de edificios mediante subterfugios legales que alimentan los ingresos de los miembros del CNC y el CONEP y en abierta asociación de malhechores con el gobierno central.
Paralelamente, desde el gobierno la respuesta es de represión en todos los órdenes, mientras la policía actúa brutalmente contra los ciudadanos de a pie y ahora con el pretexto de que la insatisfacción popular que se desprende en las redes sociales y los lupanares mediáticos, que increíblemente, se han convertido en la última frontera de defensa de las libertades públicas, el gobierno da la impresión de querer aplicar la inconstitucional y arbitraria ley 1-24, mostrando unos empeños sorprendentes y lo grave, con el apoyo de los dueños y directores y periodistas en la concentración de medios en pocas manos, da indicadores de querer imponer un serio retroceso en las libertades de palabra, conciencia, opinión, disidencia y de prensa y gracias al apoyo servil y abusivo del sometido Poder Legislativo, que es su principal amanuense y con el pretexto ruin de que hay que parar esos excesos e imponer la autocensura, mecanismo infame que periódicos y medios tradicionales habían impuesto hasta la llegada de internet en el 2010.
Ni que decir, que debido a semejante desastre institucionalizado, el gobierno se da el lujo de afectar la funcionalidad y vigencia de los símbolos patrios, alentar la pérdida de los valores dominicanistas, bloquear el sistema educativo y al extremo, de que los dominicanos desconocen que la independencia de un país siempre es una y se logra de una potencia colonial, en nuestro caso, España y que es la razón, de que mientras la independencia del país fue el 01 de diciembre de 1821, a la población se le enseña lo falso, de un 27 de febrero de 1844, que marcó la separación de Haití y porque había ocurrido en el 1822 la invasión militar haitiana que unió a la fuerza a este país a la República vecina y presentando el hecho de la separación de los dos países como el supuesto día de la independencia dominicana.
De igual modo se ha distorsionado todo el proceso de 1861, hijo de la anexión a España como también la restauración de la República en el 1863 y en base al crimen de Estado fomentado por la mayoría de los historiadores de aquel tiempo, quienes, por asuntos de regionalismos, la verdadera historia nacional ha sido distorsionada gravemente y al extremo, de hasta fabricar batallas inexistentes y héroes que nunca existieron y no obstante de la existencia de dos obras capitales para entender la dominicanidad y que son dos obras tan importantes para entender a su vez, el proceso de acontecimientos que dieron origen a este país: “Los Documentos Básicos de la Historia Dominicana” del historiador Wenceslao Vega B. (Taller 1994) y “Dominicana. La anexión frustrada (1861-1865)” autoría del general e historiador español, Luis Alejandre Sintes (Ministerio de Defensa 2021)
En la práctica esas obras capitales para conocer la dominicanidad, no son tomadas en cuenta por los historiadores locales y mucho menos por la Academia Dominicana de la Historia, cuando lo lógico debió de haber sido, que fueran declaradas obras de texto para el sistema educativo. A Vega B, prácticamente se le tiene como muerto en vida, en tanto a Sintes, abiertamente hasta se le niega su existencia.
Entonces, con un país en donde este tipo de crimen contra el conocimiento de la realidad histórica objetiva sobre el porqué de la República Dominicana, ¿debería extrañar que está nación esté dominada por una casta política, social, empresarial y gubernativa de delincuentes de cuello blanco y en donde ser corrupto, corruptor, fomentador de la inversión de valores morales y alcahuetes del narcotráfico, el lavado de activos y la evasión fiscal a gran escala y con un sistema mediático prostituido a lo absoluto, podría sorprender la situación que se vive?
Con razón que preguntemos: ¿De qué “compromiso patrio” se habla, en un país donde se violan los colores de la Bandera Nacional y el gobierno relega el Escudo Nacional al cambiarlo por una cúpula palaciega y la mayoría de los ciudadanos no tienen la menor idea de cuando fue su independencia, o el porqué de la separación de Haití o de la restauración de la República? Con Dios. (DAG) 23.02.2025





