Plantear que un empresario sometido a investigación judicial porque en sus funciones de ministro de Estado se le imputan supuestas irregularidades de administración. No significa que al individuo se le pueda impedir defenderse como así lo entienda y aprovechando los recursos legales que ofrece todo sistema democrático.
Em consecuencia, hacer creer que, porque supuestamente el señalado y como empresario en otro país ha buscado el auxilio de una firma de lobista s y para enfrentar los efectos propagandísticos negativos que para sus negocios en ese otro país le pudieran representar pérdida de imagen y de mercado, no creemos que haya que calificarlo de intento por desestabilizar las instituciones ni cosa parecida.
Un lobista o una firma de lobistas y de acuerdo con el diccionario: “Se denomina Lobbyist o Cabilderos a aquellas personas que buscan influir o convencer a miembros claves de una organización para que apoyen una medida, legislación, causa o decisión favorable a los intereses del sector social al que representan”.
Si la temeridad dicha por el vocero presidencial fuera cierta y si ese fuera el caso, ninguna empresa, profesional o persona apelaría a esos servicios y ni hablar países y gobiernos. Pues, son servicios profesionales legales y registrados en los sistemas públicos de información.
En este sentido, el vocero oficial, Homero Figueroa, toma el rábano por la hojas queriendo descalificar al pasado ministro de Hacienda, Donald Guerrero, quien en todo su derecho y viendo que el ministerio público no le aporta el expediente acusatorio de lo que se le imputa, ha buscado los servicios en EEUU de una firma de trafico de poder de información y con el solo propósito de mantener su imagen de empresario en aquel país, protegida de los efectos negativos del proceso legal en el que está envuelto o es protagonista.
Figueroa afirma, que Guerrero, “al contratar al lobista Connie Mack IV tiene el objetivo expreso de atacar de manera directa a la figura del presidente de la República, Luis Abinader" y lo que nos parece un despropósito descomunal que habla pésimo de la profesionalidad que se le entiende a ese vocero y expresado por este en carta al matutino Diario Libre.
Solo hacemos la observación y simplemente, porque lo dicho por el funcionario, lo entendemos un exceso que no se corresponde a la verdad y el que, de paso, afecta la moral profesional de la empresa contratada, la Liberty International Group LLC, del excongresista republicano Connie Mack, que perfectamente y de sentirse agraviada, podría demandar explicaciones a Figueroa. (DAG-OJO)





