Cuando la lógica se aplica a querer conocer lo de cierto, de si haya vida extraterrestre y que existe en miles de formas de vidas en el espacio exterior como en el interno. Lo primero que hay que aceptar, es que efectivamente existe la alta probabilidad, de que evoluciones de formas de vidas extraterrestres, hace tiempo que están y viven entre nosotros y que incluso, los mismos humanos somos parte de esa evolución.
Igual a lo matemáticamente probable, de que haya colonias de extraterrestres en el fondo de los mares o muy bien afincadas desde miles de años bajo el polo sur. En otras palabras, si no se tiene una mente abierta para entender que se está dentro del mundo de lo probable, obligaría a las personas más evolucionadas, a aceptar la realidad, de que extraterrestre pura y simple probablemente no, pero evoluciones de ellos y conviviendo en el planeta, sí.
Mientras, los grandes poderes del mundo y de cuando en vez, emiten informaciones por las que hacen entender que hay extraterrestres que están siendo examinados desde hace años, por ejemplo en la llamada zona 51 de EEUU y lo mismo pudiera pasar en otras naciones y continentes.
Entonces y a partir de esta probabilidad, lo correcto debería de ser, que los humanos lo diéramos como un hecho y de esa manera comenzáramos a prepararnos mentalmente, para el día que una delegación de mundos extraterrestres, lleguen sorpresivamente y como el mejor modo para que su presencia no tienda a atemorizar y sí a aceptarse que el contacto entre mundos y comenzando con nuestro sistema solar y otros en todos los confines del universo, pueda ser alguna realidad objetiva y nada de temer.
Por supuesto que en este caso, son civilizaciones mucho más avanzadas que todo lo que pudiera existir en nuestro sistema solar y ni que se diga en nuestro planeta tierra, pero una cosa sí que es cierta, son siglos que han pasado y diversas civilizaciones terrestres tienen en sus anales, evidencias concretas de contactos con otros mundos y en los cinco continentes.
¿Acaso los faraones egipcios no eran los únicos que podían viajar en naves extraterrestres para trasladarse en su territorio y geografía común? y nuestros libros y manuscritos religiosos, ¿no son en sí, testimonios todavía no entendidos de semejante presencia?
Y si esto es así y por más iletrada o ignorante que en el tema sea una persona, lo cierto es, que en su íntimo yo, no hay persona que en algún momento de su vida no haya puesto a volar su imaginación. ¿O no se va a insistir con que los sueños son las ventanas de otras dimensiones, mediante las cuales, los humanos tenemos contacto con realidades que no sabemos explicárnoslas? Pero hay más, ¿acaso el mundo de lo esotérico o de lo oculto, no nos habla de contactos de humanos con extraterrestres y que ha habido uno que otro caso de contactos entre sí y hasta dándole un vuelco a las personas señaladas y en el plano de la gobernanza global?, ¿no fueron esos los casos de Napoleón y Hitler? Y recién de Musk?
¿Y por qué no hablar a modo de estudio, sobre lo posible de que desde la estrella Orión, desde allí provinieran los extraterrestres que acompañaron el ascenso de la Alemania nazi y en su aspecto mas testimonial, de la cohetería bélica y las naves de propulsión y el desarrollo de la energía atómica o fue a lo loco que EEUU, Rusia y Reino Unido se lanzaron como víboras a apoderarse de los científicos alemanes y hacerlos suyos?
Lo que importa entonces y si los antecedentes anteriores se tienen en cuenta, que los humanos abramos nuestras mentes y aceptemos, que a parte de nuestro mundo hay más mundos, civilizaciones y ciclos de civilidad.
Desde luego, en este ámbito nada es hijo de la casualidad y si del paso lógico en procura de una evolución cierta y para lo cual, ¿no sería factible comenzar indagando en las civilizaciones “primitivas” y comprender que los picos de evolución terrestre que se dieron en Egipto, la Mesopotamia o en los países del sureste asiático, se encuentran al mismo nivel de lo que ocurrió en el continente americano con la evolución de los pueblos aborígenes y supuestamente “primitivos”, como los del actual Perú, Colombia y México?
Pues tarde o temprano, todo el velo de misterio que sobre el particular se tiene, veremos que se descorrerá y será a partir de ese cambio que la humanidad comenzará a ser otra. Salvo que en la situación actual de guerras de agresión como la iniciada por EEUU e Israel contra Irán e impulsadas, por el que parecería, que es una voluntad parecida a los dos grandes lideres políticos antes mencionados y que decimos dentro de una frialdad conceptual bien calculada: Trump y del que vemos, que va en el derrotero de los dos gobernantes anteriores, pues por sus egos se auto eliminaron así mismos en el camino que se les tenía trazado cómo gobernantes para dos periodos decisivos de la historia humana. ¿Sorpresa sobre este argumento?, entonces ¿nadie ha tenido premoniciones o no ha creído que ha venido a este mundo con un plan previamente trazado?
Para los escépticos, hemos dejado a propósito, que ciertas interrogantes se queden en el subconsciente y porque por algún lado se debe comenzar a cuestionar la misma existencia y en base a los procesos mentales que cada persona genera y porque simplemente, el mundo que vivimos no es lo que parece, aunque sí podría llegar a ser y dirigirse hacia una evolución positiva superior.
Lo importante, es pensar por sí mismos y no tener miedo de sus resultados y de ahí que digamos, que el punto es, no, si hay o no vida extraterrestre. Si no, que tanto los humanos estamos dispuestos a creer, que tenemos las capacidades para aceptar su contacto y sociabilidad, a que por miedo, los entendamos enemigos. Con Dios. (DAG) 07.05.2026





